LA ENSEÑANZA

Alguien dijo una vez:

El principio de la educación es predicar con el ejemplo.

martes, 2 de agosto de 2011

UNED-GRADO PEDAGOGÍA

BUENO DÍAS, MAÑANEROS!!!!!!!!!!!!
OS DEJO EL ENLACE A LA PÁGINA DE LA UNED DEL GRADO EN PEDAGOGÍA, SI HACEIS CLIK EN LAS ASIGNATURAS PODREIS VER LAS GUÍAS.

sábado, 5 de marzo de 2011

Inculcar modales a los niños

Todo niño está capacitado para adquirir modales y reglas de conducta siempre y cuando sean apropiadas a su edad. Por supuesto que no puedes esperar que un bebé de 18 meses se comporte perfectamente las 24 horas del día, pero sí puedes inculcarles buena educación desde muy temprano, de modo que puedas ir asentando los cimientos para unas positivas relaciones interpersonales. Te mostramos cómo puedes hacerlo a cada edad




De 1 a 2 años

Los bebés y niños menores de 18 meses pueden empezar comprendiendo las reglas básicas de la educación. Probablemente no entenderán totalmente lo que les estás enseñando pero puedes empezar llevando cabo lo siguiente:


Practica en un contexto
Considerar los sentimientos de los demás es la raíz de la buena educación. Puedes explicarle a tu hijo que cuando ayudas, por ejemplo, al vecino a buscar las llaves que se le han perdido, él se sentirá bien y tú también. Muéstrale también lo educadas que son las personas que tenéis alrededor: la cajera en el súper al saludar y dar las gracias. El vendedor de periódicos al dar los buenos días y hacerle una carantoña, etc. Poco a poco irá empapándose sin darse cuenta de estos valores.


Ten en cuenta su carácter
Hay niños que cuando empiezan a balbucear sus primeras palabras disfrutan saludando a todo aquel que pase por su camino, otros por el contrario, son más reacios a mostrarse cariñosos o simplemente son más tímidos. Debes tener en cuenta la personalidad de tu hijo y si no se siente cómodo siendo el centro de atención, quizá exprese su agradecimiento susurrando cabizbajo un gracias. Lo importante es que haya captado el mensaje.


En la mesa
Los niños menores de 1 año aún no tienen la habilidad de poner en práctica todas las normas de etiqueta en la mesa. Así que al principio no seas demasiado exigente. Comienza enseñándole una sola norma y repítela a menudo. Por ejemplo: “Cuando comemos lo hacemos sentados a la mesa”. Cuando la haya adquirido introduce nuevas reglas de una en una.


De 2 a 4 años

A esta edad los niños han desarrollado su memoria y su lenguaje y tienen un mayor control de sus impulsos, lo que significa que les resultará más sencillo aprehender buenos modales.


Actúa si es necesario
Si tu hijo, por ejemplo, le ha cogido sin su permiso un juguete a otro niño en el parque, debes intervenir y pedirle que lo devuelva. Si no accede, adviértele de las consecuencias que acarreará su comportamiento. No le hagas ver que puede elegir (¿Quieres devolverle el juguete?), simplemente dale la orden.


Compáralo con sus personajes favoritos
Ponle ejemplos de su “mundo”, lo entenderá mejor. Cuando tu hija se niegue a pedir perdón compárale con alguien que “conozca” bien: “Te estás comportando como las hermanastras de Cenicienta”. Con estos símiles sabrá enseguida a qué te refieres.


Elógiale
Si tu pequeño te pide algo “por favor” sin que se lo hayas dicho, alaba sus modales y recompénsale con lo que te haya pedido (dentro de lo posible, claro). Alrededor de los 3 años debe ser capaz de pedir las cosas por favor y dar las gracias cuando lo obtenga.


Refuerza jugando
Recordar las normas de educación mientras juegas con tus hijos es una buena forma de afianzar lo aprendido. Jugad por ejemplo a que estáis en un restaurante, colocándoos la servilleta en el regazo, pidiendo la carta por favor o saludando al resto de comensales (aunque sean de peluche y tengan un aire a Shrek…).

Supervísale
Los niños aprenden a base de repetir, así que debes estar preparado para ejercer de policía de la educación en todo momento. No debes confiarte y si detectas algún problema, no dudes en ejercer tu autoridad paternal.


De 4 a 6

A medida que los niños van creciendo, tendrán mayor capacidad para seguir las directrices que les marcas, y les encantará poner en práctica su buena educación. En el colegio recibirán multitud de órdenes: estar callados, hacer turnos, lavarse las manos… que deberán acatar con educación.


Habla de ello
Cuando las habilidades verbales de tu hijo y su nivel de comprensión sean los adecuados, puedes hablarle del significado y la utilidad de los buenos modales y preguntarle sobre qué es lo que él considera de buena o mala educación. Si crees que hay alguna norma que es incapaz de cumplir (se levanta de la mesa antes de que hayáis terminado, por ejemplo) procura hablarlo con él y llegar a un acuerdo (“Mientras acabamos el postre puedes levantarte y ayudar a recoger la mesa”).

Enseñar buenos modales a los niños es un proceso paulatino. Intenta ser paciente y ser consciente en todo momento de lo que tu hijo o hija son capaces dependiendo de su edad. Tu tiempo y paciencia se verán recompensados cada vez que diga gracias y se limpie con la servilleta antes de beber.


Buenas formas en la mesa
Comer juntos en familia es un aspecto muy importante para la socialización de tu pequeño.

No dudamos que cenar con un niño de 1 año puede parecerse más a la hora del almuerzo de los leones del zoo, que a una apacible cena familiar. Sin embargo, debes saber que comer juntos en familia, con la televisión apagada y sin otras distracciones, es un aspecto esencial para la socialización del niño. Si tienes presente la norma fundamental sobre dar de comer a tu hijo (tú preparas la comida y él se la come), la hora de la cena será mucho más agradable. Si además evitas las peleas habituales acerca de lo que come, deja de comer, cuánto come o lo que tarda en hacerlo, te resultará todo más sencillo.

Procura animar a tu hijo a ser autónomo en la mesa y ayúdale a conseguirlo. Asegúrate de presentarle la comida de forma que pueda cogerla con facilidad y no discutas sobre lo que hace con ella en el plato o cómo se la lleva a la boca. Enséñale, pero no le obligues.

Comer con las manos le hará sentirse competente, y practicar con una cuchara mucho más.

La mayoría de los niños de 18 meses debería saber usar la cuchara, más adelante podrán manejar el tenedor sin apenas dificultad. Al mismo tiempo tu hijo probablemente se aficione a beber de una taza, aunque aún necesite la ayuda de asas y pitorro.

Una de las mejores maneras de mejorar la actitud de tu hijo con la comida es permitir que se involucre en su preparación. Una vez que haya cumplido su primer año déjale que asuma alguna tarea que le haga sentirse una parte importante del ritual (llevar las servilletas a la mesa, sus cubiertos…). Cuando tenga 2 o 3 años invítale a participar en la elaboración de la comida (acercándote la lechuga de la nevera, rociando de canela las natillas…)

Trata de inculcar la sencilla norma de “prueba al menos un poco”. Intenta que tu hijo pegue al menos un solo bocado aunque la comida sea totalmente nueva para él. Explícale que sólo así sabrá si le gusta o no. A la mayoría de los niños les cuesta probar platos desconocidos, pero si se acostumbran a hacerlo les será muy útil cuando sean invitados a comer a casa de un amiguito.



sábado, 4 de diciembre de 2010

Lingüística y pedagogía, tan estrechamente unidas.

¿Cuál es la importancia de la función lingüística en el aprendizaje?

Aquí os dejo este artículo que hace referencia a la importancia del lenguaje en el aprendizaje escolar.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Algunas reglas que los niños no aprenderán en la escuela

Texto de Charles J. Sykes, Impreso en el San Diego Union Tribune, 19 de Septiembre, 1996

Desafortunadamente, hay algunas cosas que los niños debieran aprender en la escuela, pero no lo hacen. No todas ellas tienen que ver con temas académicos. Ofreciendo un modesto regreso a clases, aquí hay algunas reglas básicas que tal vez no han encontrado el camino hacia el curriculum estándar.

Regla No. 1: La vida no es justa. Acostúmbrense. El adolescente promedio usa la frase “No es justo” 8,6 veces al día. La obtuviste de tus padres, que la decían tan seguido que tú decidiste que debieron haber sido la generación más idealista de todos los tiempos. Cuando ellos comenzaron a escucharla de sus propios hijos, se dieron cuenta de la existencia de la Regla No. 1.

Regla No. 2: Al mundo real no le importa tanto tu autoestima como le importa a tu escuela. Él esperará que tú logres algo antes de que te sientas bien contigo. Esto puede venir como un shock. Usualmente, cuando una autoestima inflada se encuentra con la realidad, los niños se quejan que no es justo. (Vea la Regla No. 1)

Regla No. 3: Lo siento, no ganarás USD 40.000.- al año al salir de la Universidad. Y no serás Vice Presidente ni tendrás un teléfono en el auto tampoco. Tal vez incluso tengas que llevar un uniforme que no tenga etiqueta “Gap”.

Regla No. 4: Si crees que tu profesor es rudo, espera a que tengas un jefe. Él no es académico, por tanto tiende a ser un poco extremista. Cuando te equivocas, no va a preguntarte como te sientes.

Regla No. 5: trabajar en Mc Donald’s dándole vuelta a las Hamburguesas no es una degradación. Tus abuelos usaban una palabra distinta para dar vuelta hamburguesas. La llamaban oportunidad. No se avergonzaban de ganar poco tampoco. Sí, podrían haberse avergonzado de sentarse a conversar de Kurt Cobain todo el fin de semana.

Regla No. 6: No es culpa de tus padres. Si te equivocas eres responsable. Esto es lo contrario de “es mi vida” y “tu no eres mi jefe”, y otras elocuentes proclamaciones de tu generación. Cuando cumples 18, eres responsable. No llores, o parecerás un baby boomer.

Regla No. 7: Antes de que nacieras tus padres no eran tan aburridos como ahora. Llegaron a eso pagando tus cuentas, limpiando tu pieza y escuchándote contándoles lo idealista que eres. Mientras tanto, antes de que salves el bosque lluvioso de los parásitos chupa sangre de la generación de tus padres, trata de despiojar el armario de tu dormitorio.

Regla No. 8: Tu escuela pudo haber abolido a los ganadores y perdedores. La vida no es así. En algunas escuelas, te darán las oportunidades que quieras para entregar la respuesta correcta. Repetir un curso también ha sido abolido y las luminarias de la clase han sido eliminadas, ya que los sentimientos de otros pueden verse heridos. El esfuerzo es tan importante como los resultados. Esto, por supuesto, no tiene ni el más mínimo reflejo en la vida real. (Vea la Regla No. 1, Regla No. 2 y Regla No. 4)

Regla No. 9: La vida no está dividida en semestres, y no tendrás veranos de vacaciones. Ni siquiera para Semana Santa. Ellos (empleadores) esperan que te aparezcas todos los días. Por ocho horas. Y no tendrás una nueva vida cada 10 semanas. El trabajo sigue y sigue. Mientras estés en ello, realmente muy pocos trabajos te permitirán fomentar tu auto expresión o te ayudarán a “encontrarte”. Aún menos llevan a la auto realización. (Vea Regla No. 1 y Regla No. 2.)

Regla No. 10: La televisión no es la vida real. Tu vida no es una comedia. Tus problemas no se solucionarán en 30 minutos, menos el tiempo de los comerciales. En la vida real, la gente tiene que salir de la cafetería para ir al trabajo. Tus amigos no serán tan alegres ni flexibles como Jennifer Aniston.

Regla No. 11: Se bueno con los mateos (nerds). Podrías terminar trabajando para uno de ellos. Todos podríamos.

Regla No. 12: Fumar no te hace ver mejor. Te hace verte imbécil. La próxima vez que andes paseando, mira a un 11 añero con una colilla en su boca. Así es como te ves para cualquiera de más de 20. Lo mismo que “expresarse” con cabello morado y/o piercings en tu cuerpo.

Regla No. 13: No eres inmortal. (Vea Regla No. 12.) Si tienes la impresión que vivir rápido, morir joven y dejar un cuerpo hermoso en el ataúd es romántico, entonces obviamente no has visto a uno de los compañeros a temperatura ambiente últimamente.

Regla No. 14: Disfruta esto mientras puedas. De seguro tus padres apestan, la escuela es una molestia, y la vida es deprimente. Pero algún día de darás cuenta cuan maravilloso fue ser un niño. Tal vez debas comenzar ahora.

http://mishka.cl/

lunes, 25 de octubre de 2010

APRENDER EN LA NATURALEZA

http://www.aulanaturaleza.com/infantil/default.htm

Para grandes, para pequeños, para tí, para él,para mí, para nosotros, para que aprendan, para aprender con ellos.

Recomiendo visitar esta granja escuela.

sábado, 16 de octubre de 2010

Propuesta de trabajo Partiendo de ciertos conceptos y/o criterios

Propuesta de trabajo
Partiendo de ciertos conceptos y/o criterios

¿Qué sujeto se forma?

Es necesario pensar en las necesidades sociales e individuales y tener en claro el sujeto o persona que recibimos en nuestras instituciones. Hablando en sentido estricto y refiriéndonos especificamente al nivel inicial decimos que: visualizamos al niño como "una persona en crecimiento y en una etapa de formación, lo que implica ser sujeto con la ayuda de otras personas"; se involucra en un proceso de perfeccionamiento y educación permanente.
En sentido amplio, creemos conveniente plantearnos el interrogante
¿QUE TIPO DE PERSONA FORMAR?. Formar sujetos libres, críticos, creativos, responsable, expresivo, cooperativo, solidario, comunicativo, autónomo, independiente, consciente de sus limitaciones y posibilidades personales.

¿Por qué y para qué enseñar y aprender?

Enseñamos con la intención de ayudar al desarrollo integral del niño, ya que lo consideramos un ser total, biopsicosocioespiritual; para que forme ciertos valores que le permitan interactuar adecuadamente en la sociedad. Siendo además el niño en relación a sus posibilidades, un ser que aporta en el proceso de desarrollo; de enseñar y aprender de las demás personas que interactúan con él, en un proceso de intercambio, apoyo y ayuda bilateral.

¿Quienes enseñan?

Un profesional de la educación debe manejar el soporte de conocimientos que son básicos para el desempeño de la función de enseñar y aprender. Al mismo tiempo debe ser capaz de tomar decisiones autónomas, con independencia, libertad y responsabilidad; tolerar opiniones y modos de actuar diferentes, valorar las inquietudes y los esfuerzos de cambio, generar experiencias de aprendizaje significativas y creadoras, respetar la sensibilidad e individualidad evitando imponer ideas o formas de pensamiento.

¿Qué enseñar y qué aprender?

Circunscribiéndonos especificamente en el nivel inicial, consideramos muy válida la propuesta de los C.B.C. como un lineamiento general que dé contención y orientación a la labor educativa; pero no como el documento a respetar en su totalidad. Creemos que es necesario tener en cuenta aquellos aspectos que son demandas reales de los niños desde su lógica infantil y desde su realidad social en la que están inmersos. Además creemos que al trabajar contenidos específicos estamos iniciando; en el niño; el desarrollo de las competencias en la escuela:
"...comprender los procesos comunicacionales, sociales, tecnológicos y ecológicos; pensar estratégicamente, planificar y responder creativamente a demandas cambiantes; identificar, definir, y resolver problemas al mismo tiempo que formular alternativas, soluciones y evaluar resultados; comprender la información; dominar las habilidades requeridas para la conducción, el trabajo en equipo y la acción colectiva; organizar y planificar la propia formación permanente y sostener una predisposición para adaptarse a los cambios continuos..." (CONFERENCIA MUNDIAL DE EDUCACIóN PARA TODOS ORGANIZADA POR LA UNESCO Y UNICEF -Jomtien, Tailandia marzo de 1990-)

¿Cómo se enseña y se aprende?

Fundamentación

Siguiendo los dichos de EZEQUIEL ANDER EGG, queremos referirnos a la propuesta que planteamos en los siguientes términos, como el marco teórico que sustenta nuestra práctica pedagógica: como docentes nos interesa pensar al "Constructivismo como la concepción psicopedagógica, siendo en este sentido una explicación del proceso de enseñanza / aprendizaje. Sirve como marco teórico-referencial para determinadas propuestas de transformación educativa". "Desde el punto de vista psicológico, el constructivismo - que podemos delimitar dentro de los 'enfoques cognitivos'- no es en un sentido estricto una teoría; sino un marco explicativo que mediante un conjunto articulado de principios permite diagnosticar y tomar decisiones sobre el modo de llevar a cabo el proceso de enseñanza / aprendizaje. Aplicando a la pedagogía, no es un conjunto de recetas, sino un referente de guía de acción".
La idea central del constructivismo aplicado al proceso de aprendizaje son las sgtes.:
  • La importancia de los conocimientos previos para aprender, para poder aprovechar los nuevos conocimientos. A partir de estos conocimientos previos hay que enseñar en concordancia con ellos.
  • Asegurar la construcción de aprendizaje significativos capaces de producir efectos AUTOESTRUCTURANTES en la capacidad cognoscitiva de los educandos".
  • El educando es el responsable único e insustituible de su propio aprendizaje. La importancia del aprender a aprender".
  • La forma de ayuda externa y las implicaciones que tiene el rol de la maestra, como la que guía, orienta, anima, mediante la intervención pedagógica adecuada y oportuna.
  • El inicio y desarrollo de algunos procedimientos de carácter científico: observación, experimentación, fórmula de hipótesis, verificación, comunicación de resultados
  • área del conocimiento del medio natural, físico y sociocultural; incluye todas aquellas competencias que implican:
  • El conocimiento de algunos fenómenos físicos y naturales.
  • Sus características y relaciones.
  • El conocimiento de los objetos. El conocimiento de los seres vivos.
  • El conocimiento del ambiente sociocultural; los roles, actividades y producciones de la comunidad. Las expresiones del acervo cultural. Significación de festejos y conmemoraciones referidos a personajes y hechos históricos. Conocimiento de pautas, costumbres, normas que regulan la vida de la comunidad.
    Estas áreas de objeto pretenden enunciar, de manera amplia un agrupameinto que orienta la selección, formulación y organización de los enunciados de los objetivos didácticos

¿Dónde?

La escuela es el ámbito en el cual se pueden ofrecer múltiples experiencias que faciliten el logro de estas competencias.

Bibliografía consultada

~PAUL FRAISE-JEAN PIAGET MOTIVACION, EMOCION Y PERSONALIDAD, ED. PAIDOS
~COLECCION ESLABON EDUCATIVO Nº5
~COLECCION VOCACION: Nros 3, 4 Y 7
~LOWENFELD, VICTOR: DESARROLLO DE LA CAPACIDAD CREADORA, ED. KAPELUZ.
~EL APRENDIZAJE EN AREAS: EDICION EQUIPO DE INVESTIGACION Y ACCION DOCENTE.
~EXPRESION LUDICO CREATIVA, RAIMUNDO DINELLO, EDICIONES NUEVOS HORIZONTES.
~PEDAGOGIA DE LA EXPRESION, RAIMUNDO DINELLO, ED. NUEVOS HORIZONTES.
~COLECCION ABRIENDO PASO, MATILDE SILVA. REFORMA EN EL NIVEL INICIAL.
~EXPERIENCIAS DE SALA TALLER PARA EL APRENDIZAJE DE LOS C.B.C. LEY FED. DE EDUCACION.
~DIDACTICA EN EL NIVEL INICIAL, CRISTINA DENIEs, 1994.
~COLECCION "LA TRANSFORMACION DEL SISTEMA EDUCATIVO" NROS 3 Y 4.
Enviado por
Claudia Gramajo

viernes, 15 de octubre de 2010

motivos

no encuentro motivo más importante que encontrar la educacion perfecta para mi pequeña. Ella es la razón para mejorarme cada día.

¿Maleducan los abuelos?

¿Maleducan los abuelos?


Tan sólo nuestros propios padres son capaces de contradecir nuestras reglas con tanta naturalidad. ¿Para preocuparse?.



Fuente: Edufam

Más de una vez hemos descubierto en los bolsillos de nuestros hijos "pruebas" de pequeños caprichos que quizá nosotros no hubiéramos consentido. ¿Quién es el que los permite?

Tan sólo nuestros propios padres son capaces de contradecir nuestras reglas con tanta naturalidad. Pero no hay que preocuparse. La función de los abuelos no es la de educar a nuestros hijos y, si unos y otros sabemos estar en nuestro sitio, no hay peligro de que hagan de nuestro hijo un niño caprichoso y consentido.

Si a nosotros mismos nos cuesta resistirnos a los regaloneos y ruegos de nuestros pequeños tiranos, no puede extrañarnos que sus abuelos sean aún más débiles ante ellos.

Seguramente, hemos observado -o sospechamos- que cuando están juntos, la disciplina que tanto esfuerzo nos cuesta mantener en casa sufre un importante relajo.

Y eso nos preocupa: ¿Maleducan los abuelos? En términos generales, la respuesta es negativa, aunque con un importante matiz: los abuelos NO maleducan, si el papel que cumplen con sus nietos es -simple y llanamente- el de abuelos.

Abuelos, no padres

El problema surge cuando los niños confunden los papeles de padres y abuelos. Sin embargo ambos -siendo los dos importantes- son esencialmente diferentes.

En primer lugar, la responsabilidad sobre la educación y la formación de los hijos recae sobre los padres y es indelegable. Son ellos los que han de plantearse las principales líneas educativas, los hábitos y valores humanos que desean exigir a sus hijos.

Ciertamente, los abuelos pueden apoyar esa tarea, pero nunca deben permitir que se delegue en ellos. Otro punto diferencial es la disponibilidad, que puede ser también el origen o la excusa para que recaigan en ellos deberes que no les corresponden.

Hoy día, los abuelos disponen de más tiempo que los propios padres. Cuando se les confía la supervisión y cuidado de los niños durante periodos desproporcionados, es comprensible que el niño acabe confundido.

Por último, hay otra diferencia esencial entre padres y abuelos, que los niños perciben muy pronto; es más fácil entenderse con los segundos.

¿Por qué? Quizá porque van a un ritmo más pausado, porque mantienen el temple ante las catástrofes, porque al no recaer en ellos la responsabilidad educativa no están continuamente exigiéndoles.

Todo esto provoca una complicidad, una relación especial donde los padres quedan fuera de juego.

Entre amigos

Sin embargo, no es este último aspecto de la relación abuelos-nietos el que debe preocuparnos.

Ese es precisamente, el que más beneficios traerá para ambas partes. Nuestros padres y nuestros hijos tienen mucho que reportarse mutuamente, y la relación entre ellos será más enriquecedora cuanto más estrecha y libre de interferencias.

Por lo tanto, no sólo no debemos temer fomentarla sino que, al contrario, hemos de esforzarnos para que ambas generaciones puedan disfrutar del mayor roce y trato.

Los padres han de ver esto como una ventaja de la que toda la familia podrá beneficiarse. Eso sí, mientras unos y otros sepan estar en su lugar: los padres, como responsables primeros de la educación de los niños, y los abuelos como colaboradores en esa tarea, y derrochadores de cariño y comprensión por los cuatro costados.

¿Quién manda aquí?

El peligro de que los abuelos maleduquen a los nietos no existirá mientras los niños no alberguen dudas de dónde reside la autoridad.

Precisamente, lo natural es que los abuelos les consientan esos pequeños caprichos que los padres no toleramos, e incluso que les mimen. Sin embargo, cuando los padres dependen excesivamente de la ayuda de los abuelos, el niño puede llegar a confundir cuál es su casa, porque los abuelos hacen el papel de padres "diurnos".

En esos casos, los padres acaban con las manos atadas para ejercer su autoridad natural. ¿Cómo evitarlo? La solución no será poner trabas para que los niños traten a sus abuelos. Mientras más se vean unos y otros, mejor para ambos.

Lo importante es que los padres conserven su protagonismo, que sean ellos los que lleven las riendas de las exigencias y los hábitos a fomentar en cada etapa del desarrollo de sus hijos.

Mimos sí, mimar también

Mientras los padres sepan mantener su puesto de capitanes de buque, los abuelos podrán disfrutar del suyo, el de coronel retirado. Así, mientras para aquellos decíamos "mimos sí, mimar no", para estos últimos podemos asegurar que no sólo pueden prodigar mimos con sus nietos, sino que pueden también concederles algún que otro capricho sin temor a consentirlos.

Distinto es que el abuelo permita al niño hacer trastadas, como romper cosas. Que él no sea responsable de la educación del niño no significa que deba desentenderse.

Pueden hacer juntos una excursión "de puntillas" al armario de los dulces, pero es obvio que el abuelo ha de reprender al nieto que pega a otro niño en el parque.

Además, desde su privilegiada posición en la relación con sus nietos, el abuelo tiene la posibilidad de plantear otros puntos de exigencia distintos y complementarios a los que proponen los padres.

Los niños pronto advertirán en ellos poderosos aliados para hacer una excursión furtiva a la juguetería pero, en cambio, aceptarán orgullosamente cualquier reto que estos bondadosos seres les propongan.

Por ejemplo, cuando comen con la abuela, quizá se las ingenien para que ésta les haga papas fritas en vez de habas, pero... intentarán seguir sus pautas sobre la forma de empuñar la cuchara.

Son detalles que quizá los padres, en el día a día, han de dejar en un segundo término, para poder enseñar a los niños cosas más necesarias. Los mismos padres, conscientes de esas pequeñas "lagunas" pueden proponer a sus padres que se ocupen de ellas.

Del blanco al negro

Por último, cabe también el caso de que el abuelo contradiga las disposiciones de los padres. Para que esto no ocurra, debemos tomar las oportunas medidas, como evitar delegar toda la responsabilidad educativa en sus espaldas.

También es conveniente que les tengamos al corriente de nuestros programas respecto a la educación de los niños. Podemos seguir o no sus consejos, como mejor nos parezca. Pero siempre nos vendrá bien escucharlos y, si es oportuno, aceptar su ayuda y colaboración.

Lo que no debemos permitir es que la solución llegue a ser recortar el trato del niño con el abuelo, porque ambos se necesitan y tienen derecho a enriquecerse mutuamente...

Si cuando van todos juntos de paseo, el niño se empeña en adquirir unos gogos, aprovechad la presencia de los abuelos para hacerles un guiño y que sean ellos quienes "cedan" al capricho.

Haced lo posible para no discutir padres y abuelos sobre la educación del niño delante de éste. Si surge la diferencia, podéis solucionarla permitiendo que sean los abuelos los que concedan el capricho.

En casa de los abuelos, que sean ellos los que dicten las normas y quienes decidan si se come pastel de postre, en vez de fruta.

De esta forma, los padres se relajan un rato, la educación de los niños no se resiente y éstos estarán deseosos de volver a visitarlos.

Si sus hijos no tratan mucho a sus abuelos, plantead estas próximas vacaciones de forma que puedan convivir al menos unos días.

Cuando el niño aparezca en casa con alguna golosina o capricho comprados por el abuelo no se enojen.

Mejor sonrían y aprovechen para hacerle un comentario que le haga reflexionar: "Mira que eres inteligente, cómo sabes que eso a mi no me lo hubieras sacado".

Si es posible, recurrid a los abuelos para que les ayuden en algún punto que no sea fundamental de la educación de vuestros hijos. Por ejemplo, ustedes exigan que coman todo, y ellos insistirán en que mantengan las posturas en la mesa.


copiado de
http://www.familia.cl/tercera_edad/maleducan/Maleducan_abuelos%20.htm

jueves, 18 de marzo de 2010

bienvenida

Hola, me llamo Tamara.

Tengo 29 años y soy de Jerez de la frontera. Este blog fué creado con el fin dedicarle un espacio a una persona muy especial que se marcho hace poco más de  1 año, finalmente me he dado cuenta que no es necesario crearle un espacio especial pues ya lo tiene  y es en mi corazón, así que decidí utilizarlo para un bien común que es la enseñanza.

miércoles, 17 de marzo de 2010

Hoy

hoy,
trato de enlazar las palabras que con lágrimas salen de mi alma,
palabras que en este momento no quisiera decir
palabras que acompañaran ésta tristeza por una ausencia que no esperaba

hoy,
la nostalgía me visita otra vez
trayendo a la memoria recuerdos de esa gran mujer
una mujer maravillosa, llena de fuerza, llena de vitalidad, llena de vida

hoy,
parece que las palabras también se despiden de mí
tengo tanto que decir pero su ausencia enmudece mi voz
cautiva mi pensamiento y sencillamente no puedo.

Abuela, esto te quiero decir,
y sé que me escucharás porque no te has ido y nunca te irás
porque estás en cada latido
en cada lágrima
en cada suspiro

Ahora mismo estás,
estás viva, pues tu esencia sigue
tu recuerdo, tu ejemplo
tu valor y tu esfuerzo
han quedado plazmados en nuestra memoria
y escritos con letras doradas en el corazón.

Abuela amada,
tus palabras vivirán en mi alma
las recordaré cada mañana,
ahora mismo la tristeza me quita la calma
pero hago muy mío tu recuerdo, tus besos, tus abrazos
son un tesoro interminable.

Abuela, mujer admirable,
no has muerto, y nunca lo harás
porque no se muere cuando el corazón deja de latir
se muere cuando en los recuerdos se deja de existir
y tu estas presente
estas aquí,
estas viva,
para todos
para mí.

Te amo abuela, y cuando llegue a tu lado
enséñame a volar.